martes, 22 de octubre de 2019

Etapa post afasia y dejando evidenciar base neuroDiversa. Nueva etapa


Etapa post afasia y dejando evidenciar base neuroDiversa. Nueva etapa




Escribiré en un idioma raro. Es lenguaje neuroDiverso base. Seguro surgirán muchos errores que en cada escrito corrijo y se relacionan con errores de tipo dislexia. Pero en esta ocasión no haré la adaptación intentando ordenar los elementos para que resulten mejor comprensibles. Creo que ya ni tiempo me queda, pero veo valioso se vea cómo sería una bajada directa desde las habilidades del hemisferio derecho,
Vengo viendo despertares desde hace décadas en personas con las me cruzo o por noticias que recibo de manera vivencial, pero es ahora cuando más despertares veo. Personas que de repente algo les sucede y de repente ven todo aquello que asemejaban certezas y de repente, un giro en el punto de vista les hace ver lo mismo de una forma distinta. Como generalmente los giros perceptuales llegan de la mano de descubrimientos, la razón en su tendencia a acomodarlo todo como para que la duda no moleste. Eso al ego lo incomoda. Se explican a si mismos que ha sido algo puntual aquello que lo obligó a replantearse algunos puntos de vista. Algo que también suele suceder y es cuando un descubrimiento los induce a un punto perceptual distinto, pero de esas cosas las personas ni se dan cuenta porque eso queda muy lejos de aquel tipo de conocimiento que inoculamos como valioso y productivo.
Han sido tantas las décadas en que corrí tras un diagnóstico, que explicara que sucedía con mis dolores de cabeza y con mi cerebro en modo afasia que hasta me había olvidado de los motivos que me habían inducido a tanto derrame y estos se relacionan de manera directa con el inmenso esfuerzo intelectual que me obligaba para intentar relacionarme con mis semejantes. Un suceso que me acompañó desde que tengo memoria y comenzó a dejar de importarme como si fuese algo que induce a conflicto cuando terminé de comprender como explicar esa diferencia para lo cual me sirve inmensamente el concepto neuroDiverso. La cuestión que fue antes de cumplir mis 30, hace ya varias décadas, cuando la muerte me sorprendió y para mi sorpresa seguí con vida. Pero una parte de mi cerebro había dejado de cumplir funciones, de allí en más, la búsqueda de diagnóstico fue una de mis principales metas. Verme obligado a tener que intercambiar  ideas con mpedicos y psiquiatras a los que algunas veces me derivaran en el intento de explicar aquello que en mi sucedía, me llevó al máximo de los desafíos. Pero eso ya es parte del pasado. Ahora surgirá un entendimiento distinto.
Luego de mucho ambular, logré descubrir la relación entre diferencias pronunciadas entre la presión arterial y los derrames en el cerebro y valiéndome de medicación los derrames cesaron. Tantas veces gracias a una suerte de entrenamiento en las tareas de plasticidad, ya era todo un experto, aunque no tuviese procedimientos específicos más que algún ejercicio en silencio interno, sabía que recuperaría las habilidades ausentes propias del hemisferio izquierdo del cerebro y me dediqué a contar cómo era mi salida de modo afásico mientras contaba cuestiones que se relacionaban con la familiarización con nuevos criterios económicos.
¿Por qué economía?
Muchas explicaciones me he dado. Curiosamente todas coincidentes pero como son tantas no puedo contarlas, porque la ausencia de una, lograría todo pierda significado. Simplemente diré que cuando se enciende en conciencia las habilidades cognitivas del hemisferio derecho del cerebro, una cuestión que en absoluto se relaciona con mi presencia en este plano de existencia, viene una suerte de recupero de un tipo de memoria que viene desde muy lejos en el tiempo y es allí cuando queda evidenciada la misión que cada uno de nosotros vin a cumplir a este plano de existencia. La mia, es brindar datos para minimizar el trauma que significa un cambio de paradigma. Partiendo de allí es más fácil, la memoria recuperada se relaciona de manera directa con la memoria vivencial y aquello que acontece en la vida. La permanente comparación de la gestión que hacía algunos años realizaba en aquella España, aun abierta a posibilidades nuevas y con haceres comerciales previos a los 90 y previos también a la aparición de aquel JR en las pantallas, me permitieron ver a la economía en ciclos argumentales y de allí, conjugando con aquello que sucedía con los miniargumentos en la humanidad misma, me dio la pauta de lo que sucedería, aunque obviamente ni podía tener idea el cómo sucedería. De allí que cuanto hice desde entonces fue anticipatorio y mi único anhelo fue bajar conceptualizaciones para colaborar a minimizar el trauma que es inherente a todo cambio. De allí que siempre renuncié al interés personal, porque supe que si me aprovechaba de esa circunstancia por necesidades del ego, me tocaría un dia arrepentirme y como estaba viviendo tiempo de ventaja, lo más importante era estar en paz con mi alma. El alma, ese intangible que muy pronto resultará concreto.
La cosa es que me centré tanto en mi afasia que hasta olvidé que el origen venía de mi tipo de inteligencia. Un tipo de inteligencia con la que todos podemos contactar porque habita en nuestro cerebro aunque este simplemente proyecte el universo, en tanto y en cuanto tengamos el contacto aceitado con las habilidades cognitivas del hemisferio derecho del cerebro. Hay quienes tienen tal cantidad de óxido en esta conexión que aquello que yo diga lo leerá como si fuese un desvarío o acaso algún síndrome de desarreglo mental supino. Más de un psiquiatra cae en esa trampa, así que no preocuparos. Dejad la lectura o tomadlo como un cuento de fantasía. Ya en algún momento te cuajarán las piezas.
Sé que son muchas las personas que necesitan creerme un idiota, un loco o un delirante. Supe que esto sucedería y preparé una batería de respuestas ilustrativas que seguirán estando en la redes, aunque yo haya desaparecido. Sé que debo ser incordio para muchos, pero sé que incluso ellos me lo terminarán agradeciendo, aunque a sus egos incomode. Solo seré comprensible cuando quien lea lo que he escrito, haya vencido por completo la soberbia, algo que ahora parece imposible, pero se logra de una cuando un despertar profundo nos asiste y eso es aquello que viene viniendo, hagamos lo que hagamos.
La cosa es que hace como doce años elegí apartarme del mundo. Por aquel entonces me ocupaba de gestionar una empresa donde a partir de un capital extranjero se realizaría un tipo de emprendimiento valiéndose de trabajo y talento local, del que yo representaba desde mi mitad del paquete accionario y a la vez era apoderado de la parte financiera extranjera.
Lo que allí sucedió da para tanto material para escribir varios tomos de algo que podría a sugerir Macondo. Pero no era Macondo, era Characato, La Cumbre y San Marcos Sierras y Buenos Aires. Sin contar con cosas como las sucedidas en lugares como Bariloche, Corrientes y hasta del otro lado del ancho río.
Puse todo mi énfasis al momento de las promesas y los contratos en cuestiones que para mi resultaban fundamentales a la vez que puse mucha atención en las expectativas, pedidos y condiciones que se esperara yo cumpliese. Pero tardé en descubrir que no era aquella España que yo tanto había conocido con lo que resultó de España, posterior a la década de los 90. Como neuroAtípico que soy, para tomar una decisión necesito que ambos hemisferios internos me empaten. Sé que cada vez que avanzo con uno desencajado del otro, cometo error. Bueno, todos cometemos error, pero cuando tienes buena conexión, la manifestación de las secuelas del error, se presentan de manera más inmediata.  
Ya aprendí que cuando no empatan es que bien me estoy basando en alguna premisa incorrecta o insuficiente o es que hay algo escondido que no sale a la superficie, es cuando mi intuición me lleva a la curiosidad y cuando estás por descubrir, curiosamente se arma quilombo. Cada familia tiene sus secretos y es tal la carga que de alguna manera la transparencia se convierte en un gran susto. De allí el gran susto. No es solo susto a cuestiones tales como los paraísos fiscales, ese es un susto diferente, apenas se den cuanta que lo que se manifiesta en el micro es como un espejo de aquello que sucede en el macro y viceversa, digo, el susto será cuando se replique lo del corralito y es cuando sucederá que se replantee la valoración genuina del dinero, aquello que nació en los templos para la libertad de las personas.
Y en Córdoba se armó flor de quilombo. Todo era mal interpretado de repente. De haberse visto todo cuanto estaba sucediendo, cada persona cercana hubiese tenido que enfrentar sus propios fantasmas. Llegado ese punto, soy yo quien debo retirarme. Llevo ventaja. Me vi obligado a enfrentar esos fantasmas cuando me alcanzó mi propia muerte y no porque sea más vivo a más valiente. Fue como si infinidad de elementos se hubiesen juntado para que eso suceda. A partir de aquel momento, siempre vi lo que sucedería pero no desde la vista cercana. Es como ver un bosque al que atraviesa un río desde la altura. Ves desde un campo de visión amplio pero te pierdes la miniatura y hasta algún tronco cercano que aparece de repente. Y tampoco ves cuando el apego con lo observado es estrecho. Se inmiscuye el ego y los temores hasta que dejas de ver, aquello que es evidente. Así es ver desde el hemisferio derecho.  Si eres muy de hemisferio izquierdo, una premisa sesgada o falsa puede cambiar detalles o puede hacer cambios significativos de acuerdo a qué peso tiene una determinada premisa, pero si tienes un hemisferio derecho muy activo, si te basas en premisas sesgadas o falsas, simplemente te clava en estado de duda y hasta se te puede poner la mente en blanco y sin relieve. De allí que cuando me toca gestionar algo no pierdo mucho tiempo pensando, lo hago lo suficiente para familiarizarme con el asunto pero la solución me suele venir en la mitad de la noche. Pero si utilizo ese quantun de energía para indagar sobre la solidez de las premisas y eso te hace como un experto en detectar errores conceptuales que casi todo el mundo repiquetea con frecuencia. Por chip de reflexión inoculada y que no cierra en su base matemática. Pero tranquilos, reaprender eso de la lógica y la relatividad es fácil. Es como dar una flexibilidad mayor a cada una de nuestras afirmaciones y una mejor comprensión de cuál es el origen de nuestros juicios. De allí que la cultura pasará a cumplir un rol determinante a la hora de un mejor entendimiento.
La experiencia me indica que lo que escribo a más de un ego le parecerá sumamente soberbio. Pues tranquilo, es probable que ya me vaya pronto, pero también sé que pronto descubrirá el ángulo perceptual que utilizo y comprenderá que si fuese soberbio, no escribiría aquello que escribo.
Yo corro con ventaja frente a la inmensa mayoría de las personas y eso debo decirlo. No vale que me calle nada. Mi ventaja fue morirme y saber que lo que inquieta es cuando toca irse con cuestiones inconclusas a no ser que se haya hecho el esfuerzo mayor por concluirlas. Y volví, sin una parte de mi cerebro pero como con un derrame de entendimiento y supe que lo que me tocaba era preparar mi retirada habiendo hecho lo posible para transmitir aquello que me tocó descubrir y para eso he utilizado los recursos más impensados. Y además supe pasar por un idiota, para poder partir sin la angustia de haber causado daño que en mis manos estuviese la posibilidad de haber evitado. De allí que sé pedir perdón cuando me equivoco al punto que alguien alguna vez me calificó como culposo. Pero mis culpas  suelen ser menores. Asunto de pura torpeza cuando le exijo a mi cerebro ser perseverante en una tarea. La inspiración corre a mil por hora y pasarlo a palabra es todo una tarea. Allí es cuando se manifiestan cuestiones tales como dislexias, DEAs de la familia y más, lo que a su vez se emzcla con la inclinación natural del hemisferio derecho de escribir de derecha a izquierda y esa separación que hoy se conjuga por culturas, seguramente en futuro cercano eso deje de estar separado por fronteras y resulte de grupos de predominancia de un hemisferio u otro. Esa es la verdadera complementación y la base misma de la comprensión de aquello que realmente significa lo de “trabajo en equipo”. Una terminología que como quello que se pone de moda se tergiversa. O mejor dicho se tergiversaba aunque aun no resulte del todo evidente el cambio en el que vamos mutando en el entendimiento.
Ahora escribo diferente a como he escrito anteriormente. Lo siento como mi despedida. No se qué sucederá, pero a esta altura sé que algo viene terminando de manera definitiva. Sea lo que sea, estoy preparado. Escribir lo que escribo me tranquiliza.
No hace tantos días que terminaron cerrándose los cabos de una búsqueda que se había mantenido siempre activa a lo largo de casi medio siglo. Desde aquel día cuando a mis 19 me monté en un barco rumbo a Nápoles y luego de días de navegación fijé la mirada de manera distinta y supe que existía algo más allá de la mirada flotante. Enfocar con la vista lograba que me centre mentalmente y pudiese mantener profundidad de campo. Pero lo que llamo La Gran Búsqueda en este trabajo que vengo realizando desde hace cuarenta años, la Gran Búsqueda tuvo un comienzo oficial en mi memoria y fue cuando me preguntaba, luego de haberme morido, cómo contaría aquello que me tocaba contar como misión que daba sentido a mi vida.
Supe que mi vida corría mucho peligro. Las personas a las que les tocó alguna suerte de inspiración y les tocó bajar ideas que revolucionaban el mundo de las ideas, se los sabía aniquilar o acaso algún tipo de reclusión, de esos que tantos casos existen. Y lo que yo había visto, no se trataba de una idea revolucionaria, se  trataba de algo mucho más potente porque se trataba de la misma utilización de la lógica. Y todo cuento sabemos lo aprendimos desde una lógica que no es tan lógica y eso se evidencia apenas hablo con un profesional con el entendimiento perfilado en la educación que hemos inoculado.
Sí me sorprendió inmensamente que esa lógica de la que hablo que ya venía bajando desde tiempos remotos desde la poesía, se había enriquecido en conceptos como los que le salían cuando escribía Jorge Luis Borges. Y eso más allá de sus ideas o prejuicios, no me refiero a eso, me refiero a la base matemática de la lógica que lo inspiraba y que dio como resultado aquello que hoy leemos. La muerte de la que hablo me asemeja aquello del cuento “el congreso” en el “Libro de la arena”. A eso lo llamo un darse cuenta y teniendo en cuenta que hay darse cuenta chiquitos y de los grandes. También de los inmensos. Aunque esas cuantificaciones resulten relativas, cosa oportuna porque son relativas.
Claro que me encantaría que lo que dijo resultara claro y nutritivo y en vez de estar con este teclado en soledad estuviese con copa de vino y amigos, pero no es eso lo que me tocó. Pero no me siento solo. Sé que para varies soy querido por más conflictos que formateen nubarrones.
Necesité de soledades. Mucha info nueva para acomodar en mi balero.
Y cómo contarlo??
Y cómo decirlo?
Hubiese estado encantado en Mojácar si hubiese salido a la calle y hubiese gritado el mundo tal lo conocimos es cosa del pasado
Mejor quedarme en casita y no decir nada
O algún tiempo después:
Socio: te digo que lo del sistema comunista colapsa y del otro lado buscarán compensar fuerzas o van al derrumbe de sistema. Bueno, si decía eso, podía ser clasificado como una suerte de subversivo. Y a mi no me interesa subvertir nada. Simplemente veo procesos y la importancia de contarlo es justamente ayudar a mantenerlo para lograr una transición lo menos traumática posible. Con aquello que tenga a mi alcance. Así de simple, eso es lo que daba sentido a mi vida y por lo que aún sigo con vida.
Imagino un algo similar ha sucedido cundo los egos se enteraron que el universo no giraba alrededor de ellos.
Nuestros egos se consumieron la inmensa mayoría de nuestra energía
Somos más mágicos de lo que cualquiera imagina
Inoculamos la inmensa importancia del yo egótico que poco tiene de uno mismo
La cosa es que somos dependientes de estímulo y aprendimos que apelando a determinados mecanismos, las caricias llegaban. Digo caricias en el formato en que vengan lo que se relaciona con los mandatos.
Venimos bombardeados de estímulos publicitarios desde que nacemos. Ni me atrevo a tirar número aproximado de porcentaje de estímulos que van dirigidos a pas partes adaptadas de la personalidad. En términos de Transaccional digo al Niño adaptado o Rebelde. Y si lo estimulas, lo activas. De allí que si te tomas un tiempo en un lugar de la naturaleza con el cual empatices, descubres de repente que una hojita en la rama como acariciada con el viento, te puede conmover, de una manera distinta.
Pero no es solo la publicidad aquello que te activa las partes adaptadas de la personalidad y más allá de los mandatos y de la cantidad de transacciones que te cruzas cada día de tu vida, en el medio está la moneda. El dinero. El dinero y la posesión. El imaginario de la lucha de poder. La base misma de la idea económica que nació a finales del 1700 y que aun están vigentes. Adam Smith, un humanista el hombre ni se le habrá ocurrido pensar que si todos iban a su propio interés, lo que se hacía era inducir a que el ego gane territorio hasta querer abarcarlo todo y es lógico que no se le haya ocurrido porque su referente de conductas, aun venía teñido del Renacimiento entonces reciente.
El sistema entro en crisis hace ya más de medio siglo cuando John Nash logró demostrar que la ecuación en la que se había basado Smith, tenía falla matemática. Eso le valió  un premio nobel, pero como tantas cosas se fueron deformando para que nada cambie, un capricho de los egos que se creen que pueden más que la evolución misma.
Que alivio siento al no necesitar traducir aquello que digo para que resulte comprensible a quienes sostienen su cosmovisión del mundo apoyándose en el yo egótico que maximiza las habilidades cognitivas del hemisferio izquierdo.

El conflicto entre las dos mentes y el intento de supremacía de una de ellas viene desde los tiempos de las Cruzadas. No hay culpable de ninguno de los lados, fue simplemente consecuencoa lógiva del proceso evolutivo que ya lleva milenios.

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